Durante mucho tiempo viví desde la exigencia y el “hacerlo bien”.
No es que dejara de ser perfeccionista…pero dejó de apretarme. Empecé a tratarme de una forma más amable, a escucharme un poco más, a no exigirme tanto para sentir que valía.
Y desde ahí, desde un lugar más real, es que nace lo que comparto.
Creo contenido porque me importa este proceso.
Porque lo vivo.
Y porque sé que no soy la única aprendiendo a hacerlo distinto.